En la visión tántrica hay una íntima relación entre la energía (prana) y la conciencia. Cada estado de conciencia podríamos decir que se corresponde con un “quantum” de energía.

A través de la transmutación sexual lo que se pretende es exacerbar una energía que tiene que ver con el amor, con la éxtasis y que lleva en sí misma la conciencia de Shiva.

Algunos maestros enseñan que no se debe mezclar la energía sexual con otras energías, por ejemplo mentales, emocionales, etc. De manera que si en el movimiento de la fuerza sexual hay emociones negativas de alguna manera esa es la conciencia que estamos activando, y más que eso, la estamos potenciando.

Por eso la transmutación consiste en elevar la energía instintiva hacia el corazón y luego hacia la cabeza. Eso no es solamente corporal, se trata de ascender desde el punto de vista vibracional. La ira también sube a la cabeza y por cierto no produce ningún despertar, sino todo lo contrario, el dicho popular dice “la ira ciega”, o sea que adormece.

Elevar entonces la energía instintiva es transformar ese deseo en amor y luego en devoción espiritual.

Te invitamos a comprobarlo.

Daniel Curbelo

Categorías: Transmutación

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