Son ejercicios bio-energéticos tomados del taoísmo alquímico que incluimos en nuestras enseñanzas integrando algunos como la órbita microcósmica, la activación de puntos de energía específicos y el trabajo corporal con los ideogramas de Fuji.

También es importante aclarar que acá se incluyen prácticas tántricas clásicas como los pranayamas y posturas yóguicas, así como otras enseñanzas energéticas de diferentes pueblos como posturas rúnicas y la respiración del fuego sagrado.

La ventaja del chi kung sexual es que el movimiento de energía está basado en una concepción filosófica que busca que el ser humano manifieste lo que se denomina “designio celestial”, su camino de vida. A estos efectos se entiende que la energía sexual es la portadora en su impulso de ese designio y que al trabajar con ella podemos activarlo y realizarlo en esta existencia. Como resultado podemos decir que si hacemos bien el amor entonces estamos conectando con nuestra misión sagrada.

A través del manejo de la excitación y su correspondiente transmutación en energía espiritual es posible vivenciar la plenitud del ser que es esencialmente sexual. De esta manera podemos integrar el éxtasis espiritual con el goce erótico.

Daniel Curbelo

 

Categorías: Transmutación

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