Podríamos llamarle así a la sexualidad que se practica dentro de grupos u organizaciones esotéricas de tipo iniciático, aunque también podemos llamarle así a la sexualidad que de alguna manera se transforma en iniciática en tanto permite a los practicantes acceder a nuevos estados de conciencia, de comprensión, sabiduría, gozo y plenitud.

Hay mucha información y mitologías respecto a qué tipo de actividades sexuales se practican en logias o grupos herméticos, qué prácticas se hacen y con qué fines. Siempre está presente la fantasía de la gente en tanto a si habrá algún tipo de orgía o sexo colectivo, etc. También está el tema de la sexualidad y el despertar de Kundalini, ese es un tema mayor, lo veremos después.

En este caso me interesa más el segundo punto, es decir la visión de que la sexualidad puede conducir a nuevos estados de conciencia y que de hecho existe una sexualidad que es iniciática, o sea que inicia a los practicantes en algo nuevo, diferente, una nueva conciencia.

¿Cómo puede ser posible esto? La explicación es que cuando hacemos el amor, y especialmente si es algo bien mágico, entramos en contacto con la conciencia de la madre natura, por razones obvias como ser la necesidad de reproducirnos por ejemplo. Pero no todo pasa por allí, en el ser humano no solo está ese aspecto, también existe la necesidad del vínculo, del contacto ya sea afectivo como también espiritual.

De manera que el acto sexual se transforma en un fluir del yin y yang de la naturaleza a través de nuestros cuerpos, de un movimiento de las fuerzas de la creación.

La sexualidad se vuelve iniciática porque después de ese contacto especial algo cambia en la persona que lo experimentó, su mente, su corazón, su percepción de las cosas, su forma de encarar la vida. A veces esto ocurre en un contexto en el cual las personalidades involucradas no entienden muy bien qué está pasando, y las realidades de la vida son bien diferentes para ambos y todo termina aparentemente mal. Pero más allá de la vida lineal existe el aspecto mágico, eso “otro” que quedó en las personas, eso que transforma y que se convierte en un mojón en el recuerdo de nuestra vida, entonces podemos decir que ocurrió una iniciación.

Estos contactos pueden darse entre personas que nada saben de temas espirituales, o entre personas que sí los conocen, entre maestro y discípula o viceversa, entre dos iniciados, etc. No es algo que esté organizado necesariamente, de hecho la gran mayoría de las veces no lo está.

Hay algo más allá que mueve los hilos invisibles de los destinos para que estos encuentros ocurran, cuando eso pasa entonces vivenciamos una magia de  Shiva-Shakti que no está en ningún libro, es un verdadero encuentro alquímico.

Sobre la sexualidad en las organizaciones esotéricas…lo dejamos para otro día.

 

Daniel Curbelo

Categorías: Sexualidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *