Es un estado nirvánico que se vivencia cuando estamos haciendo el amor, en un momento de intensa excitación sexual. Esto ocurre antes del orgasmo convencional.

Los tántricos logran invertir el flujo de prana de manera que la energía va hacia dentro y hacia arriba. 

Una de las claves de permanecer en este estado nirvánico es aprender a “cabalgar la ola”. Es decir aprender a dejar que las placenteras ondas de excitación no culminen en un orgasmo abrupto, sino que el practicante pueda fluir en ese goce intenso, íntimo y compartido.

Aprender a “cabalgar la ola” implica saber respirar, meditar y fluir con la persona que estamos. Las enseñanzas tántricas más avanzadas trabajan sobre este punto, porque es parte de esa entrada al vacío iluminador.

Saber mantenerse sereno y relajado en el pre-orgasmo es la clave. Esto también lo enseñamos en nuestros cursos. Infórmate.

Daniel Curbelo

Categorías: Sexualidad

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