Hace poco una mujer me comentaba que a partir de que empezó a practicar sexualidad tántrica sus orgasmo mejoraron y dejaron de ser de “descarga”. Los describió como unas sensaciones en el plexo solar y genital, bastante limitadas. Luego de la práctica del tantra sus orgasmos comenzaron a ser de todo el cuerpo o como yo les llamo “orgasmos ascendentes”.

Hay personas que les cuesta esto del orgasmo completo en todo el cuerpo, hay que ver que a veces se bloquea la energía en la gargante, en el pecho, etc.

El trabajo con la energía sexual a través de los ejercicios tántricos abre los canales de tal forma que se facilita la vivencia de este tipo de orgasmo.

En las diferentes prácticas de Tantra es posible que haya varios tipos de orgasmo total, uno podríamos llamarle propio de la práctica Karezza, sin explosión orgásmica, y otro que sí involucra la explosión total de la energía.

En el primer caso también se le llama “orgasmo del valle”, en tanto se llega a intensificar la sensación pre-orgásmica produciendo un trance místico realmente muy fuerte y profundo. En el segundo caso el orgasmo explosivo puede generar un ascensión de la energía y fluir hacia los cuerpos superiores del ser, saliendo por el chakra corona y alimentando toda el aura.

El orgasmo descendente sería el que se siente en la zona del plexo solar y genitales produciendo generalmente la pérdida de la energía sexual, se siente que algo sale del cuerpo y la persona queda desvitalizada. Enseñamos como revertir esto en los cursos de respiración alquímica.

En el caso de la magia sexual es necesario poder vivenciar el orgasmo total, ya sea por la vía Karezza o por la vía del orgasmo tántrico, éxtasis orgásmico energético.

El uso de esta energía sexual como combustible mágico es lo que comúnmente se llama “magia sexual”, el manejo conciente de la energía orgásmica con propósitos definidos que van desde hechizos mágicos, apertura de canales, concreción de intenciones, sanación energética, conexión con fuerzas arquetípicas, éxtasis místicos trascendentales, etc.

Tanto el mago como la maga pueden trabajar en pareja o en solitario con estas prácticas potenciando su energía personal y fortaleciendo sus escudos energéticos, su impronta psíquica celestial. A través de ejercicios específicos es posible desarrollar y trabajar con la energía orgásmica para que también se transforme en una energía de plenitud y bienestar espiritual.

 

Daniel Curbelo

 

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