“Si no puedes hacer frente
directamente a tu sexualidad,
nunca descubrirás
tu verdadera espiritualidad.

Tu espíritu terrenal lleva a descubrir tu
Espíritu Celestial.

Observa lo que te ha creado
y descubrirás lo que te inmortalizará.”

Manual de la Tigresa Blanca

Según la antigua tradición china existió en el pasado una especie de secta denominada “Las tigresas blancas”. Este grupo de mujeres se entrenaban en determinadas prácticas sexuales bastante contrarias al taoísmo ortodoxo masculino, podríamos decir que incluso rivalizaban con el mismo y tenían una suerte de pequeña guerra.

Para entender esto es importante recordar que en la alquimia taoísta más cerrada se insiste en que el hombre retenga el semen para transmutarlo en energía y se especifica que es mejor que la mujer no se entere de estas prácticas y sus diferentes técnicas.

Surge por oposición la visión sexual de las Tigresas taoístas las cuales, aparentemente, buscan aprovecharse de la energía sexual del varón para su propio fin. Pero veamos, ¿cuál es ese fin?

De lo que podemos rescatar de las tradiciones chinas parece ser que las Tigresas optaron por una vía femenina de la Alquimia Taoísta, con algunas características muy particulares.  Para empezar el sexo para ellas no era un fin en sí mismo, sino el medio de despertar a la iluminación. La aspirante a Tigresa se formaba en un período de 9 años repartidos de a 3 años, esto ya nos habla claramente del simbolismo alquímico chino.

Las tres etapas son: 1 – Regeneración sexual; 2 – Alquimia espiritual y 3 – Contemplación (ser uno con la vida).

Ahora vamos a ver las descripciones y nuestra interpretación alquímica de las mismas para no caer en una burda apreciación de un mensaje escrito en clave.

 

Primera etapa: Coagulación del Jade del Dragón:

Etapa alquímica en la cual la Tigresa debe tomar de la energía masculina para formar la pasta alquímica, la concentración del Ching del varón. Según el texto antiguo las Tigresas practicaban la felación a los varones para aplicarse una mascarilla de semen. De esta manera comenzaba la regeneración de su cuerpo. Podemos creer, si nos place, que los chinos eran estúpidos al mismo tiempo que tenían una filosofía increíble como el Taoísmo y su alquimia se reducía a una crema natural para la piel. Pero no es así, la tigresa practica varias respiraciones y contracciones del punto Hui yin (perineo) mientras va realizando la felación. Y además no es solo la eyaculación lo que emite el varón, sino  la energía conocida como «aliento del Dragón», es en eso en lo que la tigresa se concentra.

Yo no puedo dejar de ver en las técnicas de las Tigresas taoístas un método de magnetismo sexual ya conocido en la China y la India.El objetivo de esta etapa es restaurar la piel y el cabello, ambos símbolos de la vitalidad sexual y además es una etapa de preparación para la siguiente: Absorción del aliento del Dragón. Es claro que el aura seminal va sobre el aura de la mujer. . Entonces el objetivo es la re-energetización del cuerpo vital. El éxito de estas prácticas se fundamente en el estado psicológico de la tigresa, lo cual constituye toda una preparación física, emocional y espiritual..

Segunda etapa: Absorción del aliento del Dragón:

Es la etapa de la hiper-sensibilidad y el manejo de la energía. La Tigresa tiene que tener la capacidad de manejar la excitación del Dragón Verde no a través de técnicas solamente, sino con su intención. O sea que tiene que desarrollar la habilidad de absorber energía masculina a través de la mente, pero continúa usando la boca a través de la felación nuevamente. La magia sexual enseña esto también a través del frenesí de la diosa,que es la ansiedad instintiva de la mujer por el orgasmo masculino.

O sea que el éxito de esa etapa consiste en lograr esa hipersensibilidad, es en ese estado que se realiza la absorción. Cuenta la tradición que a través de 9 respiraciones la tigresa absorbe el aliento del Dragón. Acá vemos nuevamente la aparición del número mágico, ell número de la maestría.

Es la etapa alquímica de la creación del feto inmortal, el embrión espiritual interno, el niño de oro de la alquimia, que la Tigresa comienza a gestar en su interior.

A través de estas prácticas comienza la mujer a abrir la conciencia a una nueva percepción, se dice que comienza a ver luces y a despertar los centros energéticos superiores de la cabeza.

Para los lectores que puedan llegar a interpretar todo esto como un pretexto oriental para un sexo oral desenfrenado y promiscuo, diremos que no se trata solo de sexo oral, sino de cómo se practica, lo cual ya es una técnica más específica que no diremos.

Tercera etapa: Contemplación – La iluminación

El objetivo de esta etapa es llegar a la profunda serenidad y espiritualidad.  Hay también una fusión de lo sexual y lo alquímico a través de la contemplación. Esto también existe en occidente y se llama «refinar el sacramento». Esta es la etapa de la fusión de los tres tesoros taoístas. Es una etapa en la cual la tigresa no necesita un Dragón verde para practicar, pero tampoco se priva de esas prácticas. En esta etapa la ella decide si tener un Dragón de Jade, un Dragón Verde o un esposo. Al final de estos tres ciclos ella es libre de decidir si seguir enseñando a otras mujeres o simplemente fundirse con el mundo y vivir la vida que ella desee.

El dragón verde

Es un hombre al cual la tigresa blanca le extrae la energía a través de la relación sexual oral.  En  debía verlo primero nueve veces (no más para evitar apegarse), descansar seis meses, luego estar con él nueve semanas hasta terminar su instrucción de 3 años finales. En la imagen vemos la mezcla de energías en el caldero de la transmutación. Si el dragón verde cumple todas las exigencias de la tigresa puede ser recomendado a su maestra para ser Dragón de Jade.

El Dragón de Jade

Con el dragón verde era posible el intercambio energético, ya que este hombre tenía permitido practicar sexo oral a la tigresa con el objeto de que ella llegara al orgasmo y pudiera el dragón alimentarse de los fluidos de la mujer, recordemos que para el Tantra y el Taoísmo, así como para la magia sexual occidental estos fluidos tienen poderes místicos.

Con el Dragón de Jade la tigresa practica técnicas transformacionales variadas que le permiten reconducir su energía hasta el cerebro y realizar la transmutación. A la vez el Dragón de Jade también se ve beneficiado en su propio trabajo alquímico.

Cuando un Dragón de Jade completaba el período de 3 años con la tigresa se le consideraba preparado para instruir a otras tigresas. Si era recomendado a la maestra de la tigresa entonces él podía recibir enseñanzas superiores e iniciar su propio linaje. En ese caso, al volverse maestro, se le llama Tigre Blanco.

Como síntesis diré que es un método de magnetismo sexual planteado desde la perspectiva femenina. Seguramente se prestará para las típicas interpretaciones occidentales, pero queda oculto como siempre el secreto de la Alquimia en diferentes metáforas sexuales que los chinos aportan.

Atentamente

Daniel Curbelo

Bibliografía: Hsin Lai, The Sexual Teachings of the White Tigress: Secrets of the Female Taoist Masters (Destiny Books, 2001).

Categorías: Sexualidad

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