Hace algunos años una compañera sexóloga me comentó del Placereado sensorial, dos términos creados por Master y Johnson como forma terapéutica para ciertas disfunciones. Consiste en un intercambio sexual donde la pareja se abstiene de la penetración y el orgasmo durante varios días o semanas. Les dejo una apreciación del Dr.José Manuel González:

“Como su nombre lo indica, es una técnica prescrita por el terapeuta sexual con el fin de conseguir, entre otras cosas, un reencuentro íntimo de la pareja, un grado de relajación sensual en ambos y una nueva experiencia de disfrute no exigente, en el que no existe la preocupación por conseguir un resultado inmediato.

La pareja que disfruta de esta experiencia agradable aprende a dar y a recibir placer sin la expectativa de obtener una adecuada respuesta de sí mismo y del otro; esto crea condiciones adecuadas para que desaparezcan los viejos temores y disminuya la ansiedad sexual.

En la actualidad muchos terapeutas sexuales recomiendan diferentes versiones de estos ejercicios eróticos.

Ambos desnudos, acostados en la cama, comenzarán a acariciarse con pequeños masajes en todas las zonas sensibles del otro (ustedes deciden quién inicia el ejercicio).
Empiecen por la cabeza, cara, cuello, pechos, abdomen, flancos, muslos, piernas y pies; mientras tanto, el que está acostado trata de relajarse lo más que pueda y concentrarse en sus propias sensaciones eróticas. 

Si sienten excitación, no deben preocuparse por ello, ni atender a esta sensación, ya que no se busca con este ejercicio ninguna respuesta sexual genital ni llegar al orgasmo. 

En caso de observar lubricación en ella y erección en él, no les prestarán atención. Simplemente, disfruten las sensaciones y relájense. Al final, comenten durante unos minutos, las sensaciones que vivieron los dos.”

Yo conocí una técnica similar en las escuelas esotéricas llamada “dianización” o también “shunamitismo”. Es más o menos lo mismo lo único que, como el Tantra y el Tao del amor, incluye un conocimiento de puntos energéticos y estimulaciones específicas que están enmarcadas en la visión tántrica de la vivencia del éxtasis. 

También dentro del Taoísmo se explica que estas modalidades de sexualidad pueden tener algún fin terapéutico medicinal en tanto producen una recarga de chi muy grande y una armonización de los cuerpos energéticos de la pareja fortaleciendo la conexión entre ambos. Todas esas técnicas las enseñamos en nuestros cursos de Tantra y Alquimia sexual.

Daniel Curbelo

Categorías: Sexualidad

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