Muchas filosofías dicen que el ser humano está dormido, atontado psicológicamente, hipnotizado, otras dicen que en realidad es inconsciente de su despertar en el mundo espiritual. Sea cómo sea esa dormidera tiene que ver con lo que algunas escuelas llaman el ego, los bloqueos psicológicos, los patrones mentales, las entidades astromentales, las heridas emocionales del pasado o como se le quiera llamar.

Estos bloqueos tienden a aferrarse a lugares del cuerpo, más específicamente a los centros de energía conocidos como chakras, los cuales se encuentran principalmente alineados a la columna vertebral, aunque hay otros por el resto del cuerpo.

La ascensión de la energía sexual por la columna limpia los chakras y nos permite hacer un trabajo conciente sobre dichos bloqueos. Entiéndase que a través de diversas técnicas como los pranayamas, el chi kung y la respiración alquímica es posible despejar la columna de esas adherencias psíquicas.

Mucho más potente es aún la respiración orgásmica realizada en el momento exacto, de manera que un haz de luz asciende intensamente por el canal de la columna destapando todos los chakras y permitiendo una vivencia luminosa de uno mismo.

El Tantra no solo se trata de placer, sino de una profunda transformación de sí mismos, una conexión con la naturaleza original olvidada.

Daniel Curbelo

Categorías: Sexualidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *