“A través de la inmersión en las profundidades de la mujer es como el hombre llega a conocerse a sí mismo.”

Sallie Nichols

Para entrar dentro del campo energético de la mujer y de su cuerpo, pero me refiero a entrar de verdad, como hombres tenemos que entrar también en nuestra alma. Entrar en ella es entrar en nosotros mismos.

Como tenemos miedo de conectar con nuestra profunda realidad interior también le tenemos miedo a la mujer. 

Le tenemos miedo a su sensualidad, a su intensidad, a la espontaneidad, a lo imprevisible, a su luna, a sus formas, al secreto que encierra, a todo lo oculto que hay en su naturaleza. Y también, sin duda, nos asusta la mujer de poder que se encuentra más allá.

Ciertamente ignoramos la profundidad y los misterios que alberga nuestro corazón.

Daniel Curbelo

Categorías: Meditación tántrica

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