SIN MEDITACIÓN NO HAY TANTRA

Mucha gente cree que tiene que detenerse a meditar, eso es pensar, no meditar. La meditación tántrica es más bien “contemplación”, estar en el templo. En la sexualidad también se contempla, se vive intensamente a través de la presencia; se mira profundamente el alma del otro, se la contempla, se la saborea. Sabor viene de “saber”, se sabe de ella, se la conoce por fusión. Cuando conoces a otro te conoces a ti mismo.

Contemplar es compartir el silencio, el movimiento del andar, el fluir de un ahora sin fin, sin nombre. En esa atención expectante que es la meditación tántrica surge el fuego, el ardor, que es posible transformar en luz, en conciencia.

Es entonces cuando podemos tocar la vida, en cualquier manifestación, con la reverencia de lo sagrado. Lo sagrado es tremendamente poderoso, es goce infinito y poder, es ser intensamente. Todo esto es la meditación tántrica.

Daniel Curbelo

Categorías: Enseñanzas

1 comentario

Yogannábica · junio 7, 2018 a las 12:03 am

gracias por compartir estás enseñanzas! <3

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