“La vía masculina, la vía yang, enseña que cuando surge una emoción, un sentimiento “negativo” (ambos no son lo mismo) el estudiante debe controlar, analizar e intentar dominar la situación. La vía yin, la mística femenina, la wu wei, nos enseña que cuando surge la emoción debemos integrarnos con ella, experimentarla con atención hasta el final porque si no se convierte en un objeto de placer o dolor y por lo tanto no surge el despertar. 

En general el ser humano no está vivenciando la vida, está pensando en lo que vive, eso nos carga del sentimiento de rutina, hastío, apocamiento, indiferencia, etc. Cuando hay amor real por todo, hay pasión y entrega a la vida. Tenemos miedo a vivir completamente porque tememos la muerte, tenemos miedo de explotar de vida porque está el fantasma de la muerte, ahí mismo, pero no hay vida verdadera si no encaramos la muerte.”

Daniel Curbelo

Categorías: Enseñanzas

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